lunes, 7 de mayo de 2012

FÚTBOLROCK




Cuentan en Manchester que una noche Liam Gallagher y Ryan Giggs coincidieron en un bar de viejas costumbres de la ciudad. Dicen esos mismos seguidores de pinta y pub que la otrora estrella del rock y el todavía genio galés compartieron barra y hasta algún saludo, justo el tiempo necesario para dar tiempo al fútbol en la conversación. Evidentemente la rivalidad City-United no tardó en aparecer, lo que provocó una de las peleas de celebrities más recordadas de la historia reciente de Inglaterra. El momento perfecto para que el mundo conociera que los Oasis eran citizens, esto es, seguidores del Manchester City.
No lejos de allí, también en la misma ciudad, tras un entrenamiento, Wayne Rooney decidió imprimir un nuevo tatuaje en uno de sus poderosos brazos. No eligió al azar el chico malo de barrio criado a los pies del Goodison Park la frase a utilizar para la posteridad: «Just enough education to perform», título del tercer álbum de estudio de Stereophonics, la banda de rock favorita del delantero mancunian, que como Ryan Giggs conquistó Inglaterra y el resto del mundo desde la húmeda Gales.
Más al sur, al noroeste de Londres, en Watford, aunque muchos años antes, Sir Elton John logró cumplir un sueño de infancia: dirigir los designios del club de su barrio. Fue en 1976, ya convertido en estrella absoluta, cuando el cantante logró hacerse con la propiedad del Watford, club que entonces podía considerarse semi amateur. Tres ascensos en seis temporadas pusieron al modestísimo equipo en la élite del fútbol inglés, donde en su primera temporada logró el subcampeonato de la que entonces era conocida como First Division, antesala de la hoy llamada Premier League.
En España la relación entre el fútbol y el rock no es tan cool, ni por las bandas, ni por los futbolistas protagonistas. Pero está el Granada, necesaria excepción. El club de las rayas horizontales es el favorito del indie patrio desde que J, cantante, cofundador y gran espíritu de Los Planetas, decidió darse un tiempo para fundar Montero Castillo y Aguirre Suárez, una banda paralela que homenajeaba a dos de los jugadores más importantes de la historia del club, los centrales del gran Granada de los 70. En ese mismo grupo figuraba también uno de los miembros de Lori Meyers, formación granadina que se comió Youtube con el videoclip Dilema, en el que los componentes de la banda, con la actual camiseta de franjas rojiblancas horizontales, se enfrentaban a un conjunto formado entre otros por el propio J, de Los Planetas. Llegaba así la tradición más rockera del balompié, esa música que apenas suena en los estadios españoles.

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